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Abelardo Araya Torres (1969-2012): en el noveno aniversario de su fallecimiento Movimiento Diversidad Abelardo Araya

Al cumplirse los nueve años del fallecimiento de Abelardo Araya Torres, para él nuestro recuerdo lleno de cariño y amor y nuestro homenaje eterno de agradecimiento y admiración. 

Abelardo representó un antes y un después para los movimientos LGBTIQ de Costa Rica. Un parteaguas fundamental. Y lo fue especialmente en un sentido: porque Abelardo desafió, a pecho descubierto, la censura, el bozal, la prohibición. Rasgó el manto socialmente impuesto, que nos obligaba a permanecer en silencio y a la sombra. Deshizo el conjuro que tan solo nos permitía, cuanto mucho, expresarnos por vías indirectas y como en sordina.

Con Abelardo eso cambió, y cambió en forma definitiva. Su voz se alzó fuerte y, contra todos los prejuicios, y aunque a mucha gente no le gustase, su rostro se hizo familiar para Costa Rica entera. Nadie antes que él se había atrevido, con tal arrojo y desparpajo, a despedazar a patadas el ropero donde nos obligaban a escondernos y negarnos; nadie antes que él se atrevió a abrir tantas y tan grandes ventanas, con tal audacia como él lo hizo, para que entrase la luz del sol y se disiparan las tinieblas en que nos obligaban a permanecer.

Abelardo no fue el primero en abrir ese sendero. Hubo quienes, antes que él, que empezaron a desbrozarlo. Tampoco fue el que escribió los primeros renglones de ese libro. Hubo quienes se le anticiparon. Pero Abelardo hizo que lo que era un pequeño trillo se convirtiese en una gran avenida; que lo que era una humilde libreta de apuntes se metamorfoseara en un gran libro con empaste de lujo. Después de él nada volvió a ser igual. Después de él salir del ropero y dar la cara fue un desafío menos penoso, más soportable.

Abelardo ha sido el más importante e influyente líder de los movimientos LGBTIQ de Costa Rica. A 9 años de su partida, su legado se agiganta y se perpetúa en cada derecho conquistado, en cada espacio de dignidad ganado, en cada centímetro de igualdad que ennoblece, un poquito más cada vez, la sociedad de la que somos parte

FUNNY GAYS- CAPITULO 5: FINAL

Todo quedó en silencio en la oscuridad de la habitación. Una de las puertas se abrió dejando pasar la luz e iluminando a Javier, que estaba de pie frente al cuerpo de Carlos con el cuchillo en la mano. Avanzó lentamente hacia la puerta con miedo de lo que podía encontrarse en la nueva sala. Atravesó la puerta y entró en la siguiente habitación. Esta estaba completamente vacía, no había ningún altavoz como en las anteriores ni ninguna clase de arma a la vista, simplemente una puerta en el otro extremo de la sala. La puerta se cerró detrás de el y se abrió la puerta que tenía enfrente. Entró un hombre enmascarado por ella y Javier dio un paso atrás al ver que aquel extraño llevaba un arma en la mano.
-¿Dónde está mi amigo Luis?- le preguntó a Javier al enmascarado- No le he vuelto a ver desde que nos metisteis aquí
-No te preocupes por el- le dijo el enmascarado con aquella extraña voz distorsionada con algún tipo de aparato electrónico oculto en la máscara- Has conseguido sobrevivir a las pruebas así que puedes marcharte. Aquí tengo la llave que abre la puerta de salida.
-No pienso irme sin el- respondió Javier.
-Pensaba que la amistad para ti no significaba nada- le dijo el extraño- no te ha costado mucho matar a uno de tus amigos.
-No es lo mismo- respondió Javier- Arturo no era como Luis.
-¿Y por qué Luis es diferente?- pregunto el enmascarado con curiosidad.
Javier permaneció en silencio.
-¡CONTESTA!- gritó el enmascarado.
-Porque estoy enamorado de el- respondió Javier- así que no puedo irme sin él, quiero verle.
El enmascarado caminó hacia Javier y se paró enfrente de él.
-¿De verdad quieres ver a tu amigo Luis?- le preguntó.
-Si, por favor- suplicó Javier.
El enmascarado dio media vuelta y se dirigió hacia la puerta, pero a medio camino se giró y se quedó parado mirando a Javier. Dirigió su mano hacia la máscara de gas que le tapaba la cara y se la quitó dejando ver su rostro. Era Luis. El enmascarado era su amigo.
-No puede ser- dijo Javier que no se podía creer lo que estaba viendo- pero si eres nuestro amigo. Además no puedes ser un homófobo porque tú también eres gay.
-Yo no soy gay- le respondió Luis- Nos conocimos en una discoteca hace seis meses y si recuerdas yo me acerqué a vosotros. Me hice vuestro amigo para ganarme vuestra confianza. Es lo que hacemos. Nos infiltramos en grupos de amigos haciéndonos pasar por gays para conseguir participantes para nuestro juego. La idea de venir aquí fue mía recuerdas, yo os traje a este sitio.
-Eres un hijo de puta- le dijo Javier.
-Puede ser- respondió Luis tirando la máscara al suelo y apuntando a Javier con la pistola- Ahora que me has visto la cara no puedo dejarte marchar- dijo guardándose la llave de la puerta en el bolsillo del pantalón.
-No me mates- le suplicó Javier- éramos amigos, no puedes haber fingido todo este tiempo.
-Bueno supongo que soy buen actor- respondió Luis riendo.
-No me mates, no diré nada a nadie- siguió suplicando Javier y aproximándose lentamente hacia Luis.
-Lo siento- dijo Luis y apretó el gatillo disparando a Javier que cayó al suelo. Cogió un walkie que tenía colgado en el cinturón y habló por el- Ya está hecho
Después se arrodilló ante el cuerpo de Javier y le agarró por los brazos para llevarle arrastrando hasta la puerta. En ese momento Javier que había estado fingiendo que estaba muerto sacó el cuchillo que se había escondido en la otra sala sin que nadie le viera y se lo clavó a Luis en el corazón. Este cayó al suelo inmóvil y Javier se levantó deprisa, cogió la llave que Luis había guardado en su bolsillo y corrió atravesando la puerta. Recorrió un largo pasillo y llegó hasta la salida. Oía varios pasos detrás de él que recorrían el pasillo. Eran los compañeros de Luis. No iban a dejar que se escapara.
Metió la llave en la cerradura de la puerta de salida, la giro y abrió rápidamente. Salió a la calle y corrió con todas sus fuerzas a pesar de la herida de bala que tenía en un costado. Ya estaba amaneciendo por lo que nadie fue tras el a plena luz del día.

VARIOS MESES MAS TARDE….

Javier denunció todo lo que les había pasado a él y sus amigos aquella noche, pero cuando la policía registró el lugar no encontró nada ni a nadie. Habían limpiado el lugar y se habían deshecho de los cuerpos.

Javier se mudó a otra ciudad e hizo nuevos y buenos amigos. Nunca olvidó el infierno por el que pasó aquella noche. Muchas veces se despertaba en plena noche debido a las pesadillas que tenía sobre aquel lugar. Aprendió que hay que tener cuidado al confiar en la gente y a desconfiar de los desconocidos que no siempre se acercan a nosotros con buenas intenciones ya que los lobos a veces se disfrazan con piel de cordero.

Fuente:

DIARIO DE UN GAY RARO Y DIFERENTE

FUNNY GAYS- CAPITULO 4: EN LA OSCURIDAD

Carlos despertó y comprobó que ya no estaba atado a la silla. Alguien le había desatado mientras permanecía desmayado. Se levantó de la silla con dificultad ya que estaba un poco mareado y dio una vuelta por la habitación intentando encontrar una salida. Solo había dos puertas, una en cada extremo de la sala y las dos estaban cerradas. Se masajeó las muñecas que tenia doloridas debido a la soga con la que se las habían atado y se preguntó por que lo habrían desatado.
En el fondo de la sala había una mesa tapada con una  sabana y al lado de ella un altavoz enorme. Levantó la sabana para ver que había debajo de ella y para su sorpresa la mesa estaba llena de armas. Había un cuchillo de carnicero, un hacha, una pistola, una ballesta y un tarro con un liquido amarillento que Carlos no supo reconocer. En ese momento se abrió una de las puertas y alguien entro en la sala.

Javier entro lentamente en la siguiente habitación y la puerta se cerró detrás de él.Vio a alguien al fondo, pero como la sala estaba iluminada por una sola bombilla que colgaba del techo no conseguía ver la cara de aquel individuo.
-¿Luis eres tu?- preguntó creyendo que era su amigo del cual no sabia nada desde que los habían separado.
-No, me llamo Carlos- respondió este aproximándose lentamente a la luz hasta que Javier pudo ver su cara- ¿Quien eres tu?
-Yo me llamo Javier- contestó- ¿A ti también te han encerrado aquí?
-Si. Me han tenido atado a una silla, pero después me he desmayado y al despertarme alguien me había soltado- le contó Carlos.

En ese momento se oyó un zumbido a través del altavoz y la siniestra voz comenzó a hablar.

– Carlos te doy la bienvenida a los juegos homofobos de este año- dijo la voz- como ya les he dicho a los demás participantes habéis sido seleccionados por ser gays y debéis pasar una serie de pruebas de supervivencia. El chico que tienes delante se llama Javier y vas a compartir esta prueba con el.

Javier y Carlos se miraron el uno al otro cada vez mas asustados. La voz siguió contándoles en que consistía la prueba.

-Al fondo de la sala hay una mesa sobre la que hay una serie de armas- les informó la voz- Los dos debéis luchar en un combate a muerte en el que podéis utilizar cualquiera de esas armas y en el que no ha reglas. La única condición es que solo puede salir una persona de esta sala. Podéis empezar cuando queráis y os informo que detrás de la puerta hay uno de los nuestros y que si os negáis a pelear entrará y acabará con los dos. Javier a ti no te resultara difícil ya que antes has asesinado a tu amigo, así que no tendrás problema en matar a alguien que ni siquiera conoces.

La voz dejo de hablar y Carlos y Javier se quedaron mirándose paralizados. Entonces los dos corrieron hacia la mesa y se lanzaron a por un arma. Javier empujó a Carlos que cayo al suelo y  este mientras aprovechó para coger el cuchillo. Carlos se levantó y de una patada le quitó el cuchillo de las manos a Javier y le agarró del cuello. Empezaron a forcejear. Javier intentaba soltarse pero Carlos le tenia bien cogido por el cuello. Por fin consiguió soltar sus manos y empujó a carlos que chocó contra la mesa y cayó al suelo. Del golpe el frasco con el liquido amarillo se volcó y rodó por la mesa hasta caer al suelo, rompiéndose sobre la mano de Carlos, que comenzó a gritar mientras su mano se quemaba ya que el frasco contenía ácido. Javier cogió la ballesta que estaba cargada con una flecha y apuntó a Carlos, que se levantó como pudo y consiguió golpear el brazo de Javier justo cuando este apretaba el gatillo. La flecha salió disparada rompiendo la única bombilla que iluminaba la habitación dejándolos a oscuras. Se oyó un grito y como un cuerpo caía al suelo en la oscuridad.

CONTINUARA…

FUNNY GAYS- CAPITULO 3: DECISIONES

Arturo abrió los ojos poco a poco. Estaba tirado en el suelo en una habitación y se encontraba muy mareado. Se incorporó y se quedó sentado mirando alrededor. Había una pequeña bombilla colgando del techo y una mesa en el centro de la sala con dos vasos sobre ella.  Miró hacia su derecha y vio que Javier estaba tumbado a su lado. Estaba inconsciente. Se acercó a él para despertarle.
-Despierta Javi- le llamó Arturo- Nos han metido en una habitación asquerosa.
Javier fue despertándose poco a poco pero tardó unos segundos en reaccionar y darse cuenta de donde estaba.
-¿Que ha pasado?- le preguntó Javier a Arturo todavía mareado.
-Creo que nos han drogado- le respondió Arturo- y mientras dormíamos nos han metido en esta sala.

En ese momento Arturo reparó en la puerta del fondo de la sala. Se levantó con dificultad y se acercó a ella. Intentó abrirla pero fue inutil, como se imaginaba estaba cerrada. Al lado de la puerta había otro altavoz como el que habían visto antes.
-Ya me acuerdo- le dijo Javier a Arturo poniéndose de pie- nos han encerrado unos homofobos .
-Si y han dicho que quieren matarnos- le contesto Arturo asustado.
-¿Crees que va en serio?- le pregunto Javier- Puede que se trate de una broma.
-Esto no tiene pinta de ser una broma- le respondió Arturo.
-¿Pero como han hecho esto?- dijo Javier empezando a levantar la voz ya que cada vez estaba mas asustado- ¿Nos conocen?
-Puede que si- le respondió Arturo- Tal vez sean personas que ya conozcamos o tal vez nos han estado vigilando durante días.

En ese momento comenzó a hablar aquella voz siniestra a través del altavoz.
-Hola, esta es la primera prueba que debéis pasar. Acercaros a la mesa que tenéis frente a vosotros.

Arturo y Javier caminaron hacia ella.

-Sobre la mesa hay dos vasos, uno para cada uno. Tenéis que beberos su contenido, pero debéis saber que uno de ellos contiene veneno. Elegid bien el vaso que vais a beber y recordad que solo uno de vosotros saldrá de esta sala con vida, sino moriréis los dos.

Después la voz dejó de hablar y Arturo y Javier se miraron el uno al otro con las caras desencajadas.
-¡Yo no pienso beber nada!- gritó Javier- No nos podéis obligar.
-¿Que podemos hacer?- dijo Arturo- cualquiera de los dos vasos puede contener el veneno.

De repente se oyó un zumbido a través de el altavoz y la voz volvió a escucharse en la sala.
-Debéis saber que uno de los nuestros esta tras la puerta y que tenéis un minuto para beberos el contenido de los vasos, sino entrara con un arma y acabara con los dos.

-¡Yo no quiero morir!- gritó Javier- Esto es una locura.
-Hagamos lo que hagamos alguien va a morir- le dijo Arturo llorando.
-Yo no voy a morir hoy- dijo Javier. Cogió uno de los vasos y lo rompió contra la mesa.
-¿Que haces?- dijo Arturo mirándole con los ojos abiertos como platos.
Javier cogió uno de los trozos de cristal y empuñándolo con su mano se lo clavó en el cuello a Arturo con todas sus fuerzas. Este le miró sin poder creerse lo que estaba pasando. La sangre no paraba de manar de aquel corte tan profundo. Arturo cayó al suelo y Javier se arrodilló ante él llorando.
-Lo siento mucho Arturo- le dijo sollozando- Yo no quería hacerlo pero no quiero morir. Eras tu o yo. Lo siento mucho.

La puerta que había permanecido cerrada se abrió en aquel momento para que Javier, que había sobrevivido a la prueba pasara a la siguiente sala.

CONTINUARA….

FUNNY GAYS- CAPITULO 2: EL JUEGO

Carlos estaba mareado. Estaba atado a una silla y tenia los pies encadenados entre si. Abrió los ojos pero no veía nada ya que estaba todo muy oscuro. Poco a poco sus ojos se empezaron a acostumbrar a aquella penumbra y vio que estaba en una habitación vacía. Tenia una mordaza en la boca por lo que no podía gritar para pedir ayuda. Empezó a llorar arrepintiéndose de haber ido allí solo.

Mientras en la entrada tres chicos acababan de llegar con la publicidad de Funny gays en la mano.
-Es aquí- dijo Luis señalando el cartel luminoso- Que raro que no haya cola para entrar
Luis había recibido la publicidad en su casa hace unos días y había llamado a sus dos mejores amigos, Javier y Arturo para acudir juntos a la inauguración. Les había parecido un buen plan para el fin de semana.
 Luis era un chico delgado y con el pelo muy negro y era el mas guapo de los tres, siempre que salían por ahí de fiesta acababa ligando. Javier estaba mas delgado aun que Luis, llevaba unas gafas que le sentaban bastante bien aunque todo el mundo le decía que estaría mas guapo con lentillas porque tenia unos ojos azules preciosos. Y Arturo era el menos agraciado de los tres, tenia algunos kilos de mas y era bastante tímido, no ligaba demasiado pero era un buen amigo.
Luis se acercó a la puerta de la discoteca y la empujó para abrirla. La puerta estaba abierta. Entraron dentro del local, primero Luis, detrás de él pasó Javier y por ultimo Arturo. Pasaron a una sala completamente vacía con un pasillo que se abría a su derecha.
– No se oye música- dijo Javier- y no se ve gente por aquí. ¿ No os parece un poco raro?
-Habrá que recorrer aquel pasillo para llegar a la pista- le dijo Luis señalando el pasillo- supongo que no se oirá música porque la sala estará insonorizada.
-Pues no sera para no molestar a los vecinos- respondió Javier- porque esta zona esta desierta. No he visto ninguna casa por los alrededores.
Los tres se dirigieron hacia el pasillo y lo cruzaron lentamente. Estaba iluminado por unas luces de neón con forma de flechas que indicaban el camino. El pasillo desembocaba en otra sala también vacía y completamente oscura. De repente la puerta que tenían detrás se cerró de golpe.
-¡Si esto es una broma no tiene gracia! – gritó Arturo- Creo que nos han encerrado.
Entonces se encendieron las luces de la habitación y vieron que delante de ellos había tres puertas. La sala estaba completamente vacía excepto por unos altavoces de gran tamaño que estaban colgados en el techo, y por los cuales salia una especie de zumbido.
-¿Pero esto que es? Me parece que nos han tomado el pelo- dijo Luis intentando abrir la puerta- Quien seas, abre esta puerta y deja que nos vayamos.
Entonces alguien empezó a hablar por los altavoces.
-Bienvenidos a FUNNY GAYS- dijo una voz bastante siniestra- Con ese nombre debisteis pensar que esto seria un lugar divertido. Y lo es, pero para nosotros. Habéis sido invitados a un juego y habéis sido seleccionados para jugar a el por ser gays. Nos gusta llamar a esto nuestros juegos homófobos. Realizamos una edición cada año en una ciudad diferente y este año ha tocado en la vuestra. Vais a tener que realizar una serie de pruebas de supervivencia. Siento deciros que las pruebas no serán nada fáciles, pero si conseguis superarlas podréis salir de aquí con vida. No tengo nada mas que deciros, solamente: ¡Que empiecen los juegos y que os divirtáis tanto como lo haremos nosotros!
-¡Pero que tontería es esta!- empezó a gritar Luis- ¡Dejadnos salir!
Arturo empezó a golpear la puerta y Javier y Luis intentaron abrir las tres puertas que estaban al otro lado, pero fue inútil porque todas estaban cerradas.
De repente comenzo a salir un gas por unos agujeros que estaba ocultos en las paredes. Los tres se taparon la nariz para intentar no respirarlo pero fue inútil, poco a poco empezaron a sentirse cada vez mas cansados hasta que cayeron al suelo desmayados. Entonces se abrieron las tres puertas y de ellas salieron tres hombres con mascaras de gas que se los llevaron arrastrando a  través de ellas.
CONTINUARA….

FUNNY GAYS- CAPITULO 1: LA INAUGURACION

Carlos cogió el folleto y lo miró detenidamente. Era publicidad de una nueva discoteca gay que inauguraban esa misma noche. Todos sus amigos estaban ocupados por lo que no había encontrado a nadie con quien ir, pero había decidido ir solo, se tomaría una copa y quizá conociera a algún chico interesante. Se terminó de vestir, se puso un poco de gomina en el pelo y ya estaba listo.Se miró en el

espejo para ver como había quedado y se vio perfecto. Carlos tenia 24 años, era moreno, alto y delgado. El no se consideraba guapo pero solía ligar bastante así que no se quejaba. Se puso su abrigo negro favoritto que siempre usaba para salir porque le favorecia mucho, cogió las llaves de casa  y salió por la puerta.
La discoteca estaba a las afueras de la ciudad por lo que Carlos decidió coger un taxi que le llevara hasta allí ya que no soportaba los autobuses ni las largas esperas para coger uno.
Consiguió parar un taxi, entró y le dio al taxista la dirección de la discoteca. Tardó unos veinte minutos en llegar. Una vez allí pago y se bajo del taxi. La discoteca estaba en el numero 40 de esa calle y Carlos estaba en el 12 así que tuvo que caminar un rato hasta llegar al local. La verdad es que la discoteca estaba en un lugar bastante apartado y la calle estaba desierta.
Por fin lo vio. Tenia un cartel luminoso con el nombre de la discoteca:  FUNNY GAYS. Le pareció raro que no hubiera nadie en la puerta ni en los alrededores ya que en aquellos sitios siempre suele haber cola y mas en una inauguración. Se acerco a la puerta y estaba cerrada. Miró su reloj y eran las doce y media de la noche por lo que la discoteca ya debería estar abierta. Se fijó en que al lado de la puerta había un timbre así que decidió pulsarlo para ver si alguien le abría.
Parecía que tardaban, así que mientras esperaba sacó un cigarrillo, lo encendió y se puso a fumar. Se giró para mirar la carretera pensando en lo difícil que seria encontrar un taxi para volver a casa en aquel lugar desierto. Dio una calada al cigarro y soltó el humo. Justo en ese momento la puerta se abrió a su espalda.  Un hombre enmascarado salio rápidamente del interior del local y sin dar tiempo a Carlos a reaccionar le agarró por detrás tapándole la boca con un pañuelo impregnado en cloroformo. Carlos intento resistirse pero rápidamente se desmayo al respirar los vapores. El enmascarado le llevó dentro del local y cerró la puerta.

CONTINUARA… 

AMOR ONLINE- CAPITULO 5: FINAL

Ruben no podía apartar los ojos del cadáver de Barbara. Se había quedado paralizado por la impresión de verla allí inmóvil  en el suelo. Lentamente caminó hacia Enrique que seguía de pie al lado del cuerpo. Cuando llego hasta el le agarro de la camisa y le empujó contra la pared.

-Por fin lo has hecho- le dijo Ruben a Enrique besandole en los labios- Por fin nos hemos librado de ella.
-Por poco me descubre- le dijo Enrique- he tenido que esconderme debajo de la cama.
-Nunca había visto un cadáver- le dijo Ruben arrodillándose al lado del cuerpo de Barbara- Solamente he visto muertos en las películas y no tiene nada que ver con esto, menuda impresión.
EL DIA ANTERIOR…
Erique cogió el móvil de Ruben  y justo en ese momento empezó a sonar. Enrique miró la pantalla del teléfono para ver el nombre de quien estaba llamando y en la pantalla leyó: MI CHICA.
Volvió a dejar el teléfono donde estaba y dejó que sonara. Tenia la cara desencajada. Había descubierto que el chico con el que salia tenia novia y que le estaba engañando. Llamó al camarero para pedir la cuenta y marcharse de allí y justo en ese momento volvió Ruben del baño.
-¿Que pasa?- le preguntó – Ya quieres marcharte, si acabamos de llegar.
-Si, estoy cansado y quiero irme a casa- le respondió Enrique.
-Pero si hace un momento estabas bien.- le dijo Ruben extrañado.
En ese momento Ruben se dio cuenta de que su móvil estaba sobre la mesa y que tenia una llamada perdida. Cogió el teléfono para mirar quien le había llamado y vio que había sido Barbara.
-¿Has visto la llamada, verdad?- le pregunto a Enrique.
-Si, ya se que tienes novia- le contestó Enrique muy enfadado- llevas mintiéndome desde el primer día que nos conocimos.
-Todo tiene una explicación- le dijo Ruben.
-Si, que no te atreves a salir del armario y Barbara es tu tapadera.
-No- le respondió Ruben- si me dejas que te lo explique te contaré todo.
-Vale- le dijo Enrique – te doy cinco minutos.
Ruben comenzó a hablar.
-No quiero a Barbara y nunca la he querido, ni tampoco estoy con ella para utilizarla como tapadera – explicó- Me case con ella hace una semana porque su padre tiene mucho dinero y al casarse ella iba a recibir su parte de la herencia. Ahora ese dinero me pertenece a mi también. Ahora solamente tengo que librarme de ella.
– ¿Y que piensas hacer?- le preguntó Enrique- ¿vas a divorciarte?
-No, porque entonces la mitad del dinero seria para ella y yo lo quiero todo- le respondió Ruben- Que te parece si la matamos y nos vamos muy lejos con el dinero.
-¿Estas hablando en serio?- le pregunto Enrique.
Claro que si- respondió Ruben emocionado- Hay que hacer que parezca un accidente y después podremos ir donde queramos y tendremos un montón de dinero.
– Y si te dijera que si, ¿cual seria tu plan?- le pregunto Enrique con curiosidad.
-Bueno, había pensado que como tu eres químico debes conocer alguna sustancia o veneno que no deje huella- le dijo Ruben.
-Creo que ya lo tengo- le dijo Enrique que ya estaba totalmente convencido para hacerlo- conozco un veneno que es casi imperceptible en una autopsia. Podríamos usarlo.
-Me parece bien- le dijo Ruben sonriendo- ¿Que te parece si lo hacemos mañana?
-Vale, no me sera difícil conseguir el veneno para mañana- le respondió Enrique que guardaba en su armario una docena de frascos.
-Entonces te dejo esta copia de la llave de mi casa- le dijo dejándola sobre la mesa- y anota la dirección en el teléfono móvil.
Una vez que Enrique ya tenia la dirección anotada Ruben le dio los últimos detalles.
-Recuerda que tienes que ir a la cocina y buscar en el segundo armario empezando por la derecha. Allí Barbara guarda un té que le encanta. Suele tomar dos o tres tazas al día. Ahí es donde debes echar el veneno.

HOY…

Ruben y Enrique se abrazaron y comenzaron besarse al lado del cadáver de Barbara.
Después Ruben cambió el frasco del té que contenía el veneno por uno normal. Decidieron no verse durante un par de semanas para no levantar sospechas y Enrique se marchó del piso.
A las pocas horas Ruben llamo a una ambulancia muy alterado explicando que había encontrado a su mujer en el suelo. Todo surgió sin complicaciones, no encontraron rastro del veneno y la única conclusión a la que llegaron es que había sido un infarto por muerte súbita.
Pasado un tiempo Ruben recibió todo el dinero de su mujer y Enrique y él volvieron a verse. Después de unos cuantos meses se marcharon de la ciudad y se fueron a vivir juntos.
Enrique era feliz porque por fin había encontrado a alguien como el y Ruben también estaba feliz de compartir sus dias con Enrique que había sido capaz de matar a alguien para demostrarle su amor.
Ruben sabia que podía confiar en Enrique ciegamente.
Enrique confiaba en Ruben, pero por si acaso tenia bien guardado y escondido un pequeño bote de aquel veneno por si algún día necesitaba usarlo.

AMOR ONLINE- CAPITULO 4: ELIMINANDO AL ENEMIGO

Enrique se plantó delante de la puerta del apartamento de Ruben y Barbara. Sabia que a esa hora no había nadie en casa ya que los dos estaban en el trabajo, pero Barbara siempre volvía antes que Ruben a casa. Abrió la puerta con sigilo y entró despacio dentro del piso. Llevaba en la mano un sobre con aconitina, un potente veneno sacado de la planta aconitum. Para algo tenia que servirle ser químico, además de para dar clase a adolescentes de veinte años . Aquel era su veneno favorito, lo había utilizado con todas sus victimas. Le gustaba ese veneno en especial porque la persona que lo ingería sufría muchísimo antes de morir. Se dirigió a la cocina y comenzó a buscar por los armarios. Por fin encontró lo que buscaba, un tarro que tenia una etiqueta pegada en el exterior en la que se leía el nombre de Barbara. Era un té en polvo con sabor a frutas del bosque que a Barbara le encantaba y en cuyo frasco Barbara ponía su nombre para no confundirlo con el té que tomaba Ruben cuyo sabor no le gustaba nada. Enrique abrió el frasco e introdujo en el todo el contenido del sobre, lo agitó un poco, lo cerro y lo volvió a dejar en su sitio. Después se dirigió deprisa hacia la puerta para salir del apartamento lo antes posible, pero oyó pasos al otro lado y como alguien introducía la llave en la cerradura. Rápidamente Enrique se escondió en una de las habitaciones y se metió debajo de la cama. En ese momento la puerta se abrió y entró Barbara. Había salido antes del trabajo porque su jefe le había dado el resto del día libre. Dejó el bolso sobre la mesa del salón y fue hacia la habitación a colgar el abrigo en su perchero. Enrique vio desde debajo de la cama como se acercaba y se quedó mirando sus pies taconeando sobre el suelo. Barbara colgó el abrigo en el perchero y volvió a salir de la habitación. Enrique volvió a respirar ya que había estado conteniendo la respiracion por temor a que Barbara le oyera.

Después Barbara se dirigió a la cocina. Puso a calentar un poco de agua y sacó el tarro de su té favorito sin saber el peligro que corría. Aquel té le encantaba, podía tomarse al día tres o cuatro tazas e incluso en verano a veces lo tomaba con hielo. Una vez que el agua estaba caliente, se sirvió una taza y añadió dos cucharadas de té en el., removió durante unos segundos hasta que todos los polvos estaban disueltos y dejó la taza sobre la encimera de la cocina. Sacó de uno de los armarios unas pastas que también le encantaban, cogió dos de la caja y volvió a guardarla. Dio un mordisco a una de las pastas y volvió a coger la taza. Dio un sorbo, la alejó y olio su contenido. Parecía que el té sabia diferente, pero no le dio importancia y siguió bebiendo. Cuando dejo la taza vacía, la metió en el fregadero para fregarla mas tarde y terminó de comerse las pastas. Después decidió ponerse a preparar la comida y fue hacia la nevera para coger algunos ingredientes, pero antes de llegar hasta el frigorífico comenzó a encontrarse mal. Empezó a notar un hormigueo y un picor en la boca que poco a poco se iba extendiendo hacia la cara y la garganta. Comenzó a sentir nauseas, vértigo y calambres. Cayó al suelo y empezó a convulsionar.

Enrique que había estado oculto bajo la cama todo el tiempo,salió de debajo de esta al oir el golpe del cuerpo de Barbara contra el suelo y fue caminando despacio hacia la cocina. Cuando llego alli vio a Barbara tirada en el suelo agonizando. Ella se quedo mirándole sin saber quien era esa persona y sin saber lo que la estaba pasando.
Se dibujó una sonrisa en la cara de Enrique cuando por fin Barbara dejo de moverse. Por fin habia muerto. Se dio la vuelta para huir de allí rápidamente y entonces se dio cuenta de que alli habia alguien más. Enrique no había escuchado como alguien entraba en la casa y se paraba en mitad del pasillo. Era Ruben que miraba a Enrique y al cadáver de Barbara con la boca abierta.

CONTINUARA…

Fuente:

DIARIO DE UN GAY RARO Y DIFERENTE

AMOR ONLINE- CAPITULO 3: MENTIRAS

Habían pasado ya dos semanas desde que Ruben y Enrique se habían conocido. Ruben ya se había casado con Barbara y seguía quedando con Enrique a escondidas. Ella se daba cuenta de las ausencias de Ruben y le notaba distante. Había hablado de ello con el pero este siempre le decía que era a causa del trabajo. Ni siquiera se habían ido de luna de miel porque Ruben no había querido, le había puesto como excusa que tenia trabajo pendiente y que ya se irían mas adelante.
Aquella tarde Ruben había vuelto a quedar con Enrique, se había duchado y se estaba vistiendo en el dormitorio.
-¿Vas a salir otra vez?- le preguntó Barbara.
-Si, he quedado con un cliente dentro de una hora- le mintió Ruben mientras se ponía la cazadora.
-Podrías mirarme por lo menos cuando te estoy hablando-le dijo Barbara enfadada- Ya estabas raro antes de casarnos, pero desde el día de la boda lo estas todavía mas.
-Estoy cansado por el trabajo- le volvió a mentir Ruben- no paro en todo el día.
-Oye si has conocido a otra mujer dímelo- le dijo Barbara- prefiero que me lo digas a que me estés engañando.
-No digas tonterías- le contestó Ruben dándole un beso en los labios- te veo a la hora de cenar y no le des tantas vueltas, voy a una reunion con un cliente ya te lo he dicho.
Después de decir esto cogió el teléfono móvil y las llaves y salio por la puerta. Barbara se quedo allí de pie sin haberse creído una palabra de lo que le había dicho Ruben.

Ruben llegó a la cafetería donde había quedado con Enrique después de casi una hora de viaje en autobús, por culpa de un atasco en la carretera. Este ya estaba sentado tomando un refresco. Ruben se acercó por detrás y le agarró por los hombros. Enrique se giró y Ruben le dio un beso en los labios.
-Hola, hoy has tardado mucho en llegar- le dijo Enrique.
-Si, es que había un atasco enorme y ha tardado mucho el autobús- le respondió Ruben sentándose y dejando el móvil sobre la mesa.
En ese momento llego el camarero para preguntarle a Ruben si quería tomar algo. Este pidió otro refresco y siguió hablando con Enrique.
– Tenia muchas ganas de verte hoy- le dijo Ruben a Enrique agarrándole la mano- he estado toda la mañana pensando en ti.
-Yo también he pensado en ti- le contestó Enrique- estaba deseando salir del trabajo para venir a verte.
En ese momento llegó el camarero con el refresco de Ruben y este soltó la mano de Enrique rápidamente y cuando el camarero se marcho volvió a agarrarle la mano de nuevo.
-¿Por que me has soltado la mano?- le preguntó Enrique- ¿te da vergüenza que sepan que eres gay?
-Todavía estoy acostumbrándome a esto- le respondió Ruben- ya sabes que eres el primer chico con el que estoy, tienes que darme un poco de tiempo.
-Claro, el tiempo que necesites- le contestó Enrique acariciándole la mano.
-Voy un momento al baño- le dijo Ruben levantadose de la silla- vengo enseguida.
Se marcho y Enrique se quedó allí dando un sorbo a su refresco. Entonces se dio cuenta de que Ruben se había dejado el teléfono móvil encima de la mesa. Acercó su mano hacia el móvil para curiosear un poco, sabia que aquello no estaba bien pero Ruben no tenia porque enterarse. Justo cuando tenia el móvil en la mano comenzó a sonar, Enrique miró en la pantalla el nombre de la persona que llamaba y leyó: MI CHICA.

CONTINUARA…

AMOR ONLINE- CAPITULO 1: LA PRIMERA CITA

Enrique estaba muy nervioso aquella tarde porque estaba preparándose para una cita. Había conocido a un chico por internet y después de hablar durante un mes con el por fin se habían decidido a quedar en persona. El chico se llamaba Ruben,tenia 29 años, era rubio, tenia los ojos azules, era alto, delgado, guapo, muy simpático e inteligente. Tenia todo lo que Enrique buscaba en un hombre. Enrique se acercó al espejo y se miró en el. Él tampoco estaba nada mal, tenía 30 años, era moreno, tenía unos ojos marrones enormes, también era bastante guapo y estaba bastante en forma ya que iba al gimnasio casi a diario. Estaba listo, se puso el abrigo, cogió las llaves, el teléfono móvil y salio por la puerta.
Bajó las escaleras despacio pensando en la ultima vez que había quedado con un chico por Internet, fue hacia ya tres meses y su cita no se había presentado. Enrique tenia miedo de que aquello volviese a pasar pero Ruben no parecía el tipo de persona que da plantón a la gente. Habían quedado en una cafetería del centro así que tenia que coger el autobús y en  menos de quince minutos estaría allí.
Después de esperar un buen rato por fin llegó su autobús, se subió a el y se sentó en la parte de atrás. El corazón se le iba acelerando por momentos. Ya faltaba menos para conocer a Ruben en persona.
Tras quince minutos el autobús llego a su destino. Enrique bajó de el y caminó hasta la cafetería. Localizó una mesa vacía y se sentó. Había llegado pronto así que mientras esperaba a que Ruben llegara pidió al camarero que le trajera una cerveza.
Pasaba el tiempo y Ruben no aparecía. Enrique ya estaba perdiendo la esperanza porque ya pasaban diez minutos de la hora a la que habían quedado. Cuando ya estaba pensando en irse alguien le toco en el brazo.
-Hola Enrique, perdona por el retraso- le dijo Ruben que llegaba sudando y acalorado- vengo corriendo porque se ha estropeado el autobús y creía que no llegaba a tiempo.
-No te preocupes, si acabo de llegar- mintió Enrique.
-Menos mal, pensaba que iba a llegar tarde y ya te habrías marchado- le dijo Ruben aliviado.
Ruben colgó el abrigo en el respaldo de la silla y se sentó. Pidió al camarero también una cerveza y siguió hablando con Enrique.
-Entonces me dijiste que eres profesor de química, ¿verdad?- le pregunto Ruben a Enrique interesado.
-Si, llevo dando clase durante dos años y me encanta- le contestó Enrique.
-A mi siempre se me dio fatal la química- le dijo Ruben riendo- Siempre suspendía.
– Bueno y tu eres abogado- le dijo Enrique- si algún día necesito de tus servicios espero que me hagas un precio especial.
-Claro que si- respondió Ruben sonriendo.
Después de hablar durante mas de dos horas decidieron que ya era tarde ya que tenían que madrugar al día siguiente para trabajar. Pagaron y se marcharon de la cafetería. Ruben decidió acompañar a Enrique a la parada de su autobús para hacerle compañía mientras esperaba. Una vez en la parada intercambiaron los números de teléfono para seguir en contacto y volver a quedar otro día.
-Ruben tengo que decirte que eres mucho mas guapo en persona- le dijo Enrique ruborizandose un poco.
-Muchas gracias- contestó Ruben- tu también. Entonces agarró a Enrique por la cintura, le aproximo hacia el y le planto un beso en los labios. Justo en ese momento llego el autobús de Enrique, dejaron de besarse y se despidieron.
-Nos vemos otro día- le dijo Enrique mientras subía al autobús.
-Claro que si- le respondió Ruben- Y espero que sea pronto.

Ruben se quedo allí mirando como se alejaba el autobús y después caminó hacia su parada de autobús. Cuando llegó a la parada tuvo la suerte de que el autobús estaba allí, corrió para alcanzarlo y se subió.
Después de un trayecto de media hora llegó por fin a su casa. Estaba cansado. Subió las escaleras despacio y por fin llegó a su puerta. Llamó al timbre y al otro lado de la puerta se oyeron unos pasos que se acercaban. Abrió la puerta una mujer de unos 30 años, muy guapa, morena y con ojos verdes que llevaba puesto solamente un albornoz y una toalla en la cabeza. Ruben entró en la casa y cerraron la puerta.
-Acabo de salir de la ducha- le dijo ella- Que bien que ya estés en casa cariño, ya te echaba de menos. Desde que estas tan ocupado parece que no tengo novio.
-Si, creo que trabajo demasiado- le contestó Ruben.

CONTINUARA…

Fuente:

DIARIO DE UN GAY RARO Y DIFERENTE