De Cápsulas a Inyección: Tratamiento Antirretroviral de Liberación Sostenida

Por naturaleza el ser humano es curioso, investigador y científico. Su deseo por hallar mejores terapias para el tratamiento de las enfermedades del siglo XXI no tiene fin, y es -sin duda alguna- el motor que lo impulsa a dar con nuevos descubrimientos en el campo de la medicina. Recientes e importantes avances en el área de la inmunología, la genética humana y la bioquímica sintética han facilitado nuevos enfoques en el desarrollo de inyecciones que sustituyan los esquemas de medicación actual.
Los desafíos con la adherencia a la terapia antirretroviral (TAR) oral diaria entre personas que viven con VIH han estimulado el desarrollo de regímenes inyectables de acción prolongada (AL). Chesney MA (2000) nos dice en su estudio “Factores que afectan la adherencia a la terapia antirretroviral”:

 … que “las barreras a la adherencia diaria a la TAR oral van desde aquellas impuestas por las características de los regímenes de píldoras y sus efectos secundarios, los sistemas de atención médica y los problemas de comunicación con el proveedor.”

Por otro lado, un metaanálisis global estimó que el 55% de las personas que viven con el VIH en América del Norte y que toman TAR, así como el 77% en África, no tienen una adherencia óptima (Mills EJ, Nachega JB, Bangsberg DR, Singh S, Rachlis B, Wu P, et al. 2006).
ABSTRACT
Cabotegravir and Rilpivirine are antiretroviral drugs in development as long-acting injectable formulations. The LATTE-2 study evaluated long-acting (LA) Cabotegravir plus Rilpivirine for maintenance of HIV-1 viral suppression through 96 weeks. In this randomised, multicenter, parallel-group, open-label study, treatment-naive adults infected with HIV-1 initially received oral Cabotegravir 30mg plus Abacavir–Lamivudine 600–300mg once daily.
The objective was to select an intramuscular dosing regimen based on a comparison of the antiviral activity, tolerability, and safety of the two intramuscular dosing regimens.
The two-drug combination of all-injectable, long-acting Cabotegravir plus Rilpivirine once every 4 weeks or once every 8 weeks was as effective as daily three-drug oral therapy at maintaining HIV-1 viral suppression through 96 weeks and was well accepted and tolerated.

CABOTEGRAVIR Y RILPIVIRINA

Cabotegravir (CAB) es un nuevo fármaco en desarrollo para el tratamiento de la infección por VIH que está bajo investigación clínica. Es un inhibidor de la transferencia de cadenas de la integrasa (INSTI), una enzima que inserta el genoma viral en el ADN de la célula huésped, y que tiene una estructura muy similar a Bictegravir, el medicamento antirretroviral más nuevo en el mercado. Recientes estudios confieren a Cabotegravir una vida media biológica excepcionalmente larga de 21 a 50 días después de una dosis única. En teoría, esto haría posible la supresión del VIH con dosis tan poco frecuentes como cada tres meses.
Rilpivirina (RPV), por su parte, es otro medicamento para el tratamiento de la infección por VIH. Es un inhibidor de la transcriptasa inversa no nucleósido (NNRTI) de segunda generación con mayor potencia, mayor vida media y mucho menos efectos secundarios en comparación con los NNRTIs de primera generación como el Efavirenz (EFV).

LATTE-2

“LATTE-2” es un estudio conducido en Estados Unidos y Canadá el cual evaluó durante 96 semanas la tolerabilidad de Cabotegravir y Rilpivirina como medicamentos de liberación sostenida en el tratamiento de la infección por el VIH. En la actualidad LATTE-2 se encuentra en su tercera fase.
La combinación de Cabotegravir (de acción prolongada) + Rilpivirina (de acción prolongada) de manera inyectable cada 4 u 8 semanas fue tan efectiva como la terapia oral diaria de tres medicamentos para mantener la supresión viral del VIH-1 durante 96. Además de efectiva, fue bien aceptada y tolerada por la gran mayoría de los participantes.
El perfil de los participantes del estudio comprendió a mujeres y hombres caucásicos mayores de 18 años de edad, VIH positivos tipo 1, con no más de 10 días de haber iniciado la terapia antirretroviral, al menos 1000 copias de virus por mililitro de sangre y con un recuento de células T CD4 no menor a 200. Fueron excluidos del estudio aquellos en presencia de alguna mutación asociada con resistencias a los antirretrovirales, embarazas, personas con insuficiencia hepática moderada o grave, personas con hepatitis B o con alteraciones significativas en los análisis de laboratorio.
I FASE

En la I Fase los participantes recibieron 30 mg de Cabotegravir + 600 mg de Abacavir + 300 mg de Lamiduvina al día, por vía oral, por 20 semanas. En las últimas 4 semanas los investigadores agregaron 25 mg de Rilpivirina al día con el fin de evaluar la tolerabilidad de éstos medicamentos en los participantes.

II FASE

En la II Fase 286 participantes del estudio fueron aleatoriamente asignados a uno de los siguientes 3 regímenes por 96 semanas:
1. Se administró 400 mg de Cabotegravir + 600 mg de Rilpivirine a 115 personas por vía intramuscular (inyección) una vez cada 4 semanas.
2. Se administró 600 mg de Cabotegravir + 900 mg de Rilpivirine mg a 115 participantes por vía intramuscular una vez cada 8 semanas.
3. Los restantes 56 particpantes continuaron tomando el esquema de 30 mg de Cabotegravir + 600 mg de Abacavir + 300 mg de Lamiduvina al día.
RESULTADOS
Durante la fase inicial del estudio, aproximadamente el 95% de los participantes alcanzó una carga viral indetectable (inferior a 50 copias/ml de sangre). En la semana 32 de la II Fase:
1. El 94% de los que recibieron la inyección cada 4 semanas permanecía indetectable.
2. El 95% de los participantes que recibieron una dosis mayor de medicamentos inyectados cada 8 semanas alcanzó a estar indetectable.
3. Y el 91% de los participantes que se mantuvieron en el esquema de medicamentos por vía oral también fue encontrado indetectable.
Aunque aún hay mucha investigación por delante, los ensayos clínicos ofrecen resultados favorables con respecto al uso de las terapias inyectadas de acción sostenida.

SATISFACCIÓN
74% de los participantes de LATTE-2 dijeron que preferirían continuar recibiendo inyecciones de acción prolongada de Cabotegravir a tomar una determinada cantidad de comprimidos cada día.
En general quienes participaron del estudio consideran que con las inyecciones la adherencia al tratamiento antirretrovial es más sencilla y que las inyecciones permiten seguir el tratamiento con más discreción y privacidad, así como el hecho de poder olvidarse del diagnóstico más a menudo.

A pesar de estas ventajas, los participantes reportaron haber experimentado efectos secundarios derivados de la colocación de los inyectables en el gluteo: escozor e irritación en la zona de punción que resolvieron favorablemente en un lapso de 7 días en el 87% de los casos. A parte de los efectos secundarios en el sitio de inyección, los efectos adversos más comunes reportados fueron: nasofaringitis (38%), diarrea (22%) y dolor de cabeza (22%).
En todo caso las entrevistas llevadas a cabo luego del estudio muestran una buena predisposición y aceptación de los usuarios respecto al tratamiento antirretroviral inyectable de manera mensual o bimensual.

Se cree que todavía quedan algunos años de ensayos clínicos antes de que los investigadores puedan asegurar que el uso de Cabotegravir AL proporciona un alto grado de protección contra el VIH, y si usado en combinación con Rilpivirina AL, puede actuar como parte de la terapia para las personas con VIH.

Juan Rodríguez
Licenciado en Enfermería de la Universidad Hispanoamericana de Costa Rica (UH)
Miembro Fundador de Gente Positiva CR
Fuente: 

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